La enfermedad, un bien necesario para dejar huella
Publicado por jorgellop en Mayo 14, 2007

La enfermedad ha sido una constante en la vida de San Josemaría Escrivá de Balaguer. Siendo un sacerdote con 26 años, la gracia de Dios, buen humor y nada más. No poseía ni virtudes, ni dinero. Y debía hacer el Opus Dei.
¿Cómo pudo?
La respuesta la dio en Chile en una tertulia: ”por los hospitales. Aquel Hospital General de Madrid cargado de enfermos, pauperrimos, con aquellos tumbados por la crujía, porque no había camas. Aquel Hospital del Rey, donde no había más que tuberculosos, y entonces la tuberculosis no se curaba…¡Y esas fueron las armas para vencer! ¡Y ese fue el tesoro para pagar! ¡Y esa fue la fuerza para ir adelante!
La enfermedad vista como medio en el que apoyarse para hacer la voluntad Dios, para llevar a cabo el Opus Dei en el mundo. Pero también vista, en el día a día, como una ocasión de servir.
Entre los muchos ejemplos, nos vale el que recoge Ernesto Juliá. Después de recibir a una familia con un hijo enfermo, y haciendo referencia al sentido sobrenatural con los padres llevaban el malestar del hijo, nos comentó que debíamos agradecer al Señor estar sanos, porque así podíamos ayudar a los enfermos a llevar con serenidad su mal.
Dos maneras de ver el valor positivo de la enfermedad: en lo grande y en lo pequeño de una vida.