volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

Archivos para Junio, 2007

Como estaba preparada se adelantó para ayudarnos a toda la familia.

Publicado por jorgellop on Junio 27, 2007

 Un día de diciembre del 2005, al llegar al colegio donde trabajo como sacerdote, me comentó una profesora que una chica  joven del   Opus Dei había fallecido como consecuencia de un accidente de tráfico. Me pedía que rezara por su familia y por las que le acompañaban. Así lo hice. Hace unos días ordenando unos papeles me encontré con unas las palabras que la madre de Miryam había leído en el funeral. Aquí copio unos párrafos:

Estos días, cada vez que en un suspiro de dolor quería decir “Mi hija….” escuchaba una voz interior, que me decía: “No es tuya es Nuestra”. Nuestra hija: de Fernando, mía y sobre todo, hija de Dios.

Ha sido un regalo de Dios, cada hijo lo es, pero Miryam estaba más preparada, para llegar la primera y ayudarnos a los demás. Como dice su padre: “es una enamorada de Dios”, y Dios de ella.

Esta mañana me he dado cuenta de que lo que sentía no era tristeza o infelicidad…era ¡Cuanto Amor! Un amor tan grande que duele! y eso no puede ser otra cosa que el Cielo en la Tierr. Por eso me he querido vestir de color azul, el color del cielo.

Los que me conocen saben que me gusta la opera, pues me venía a la cabeza una pieza de la opera Rigoletto, es el encuetro del padre con la hija…¡Cuánto amor!…Me das Miryam amor de Dios que te ha creado, que te ha pedido mucho en lo poco, en las cosas pequeñas de cada día, amor a los demás, amor de verdad, queriendo lo mejor para ellos que no es otra cosa que acercarles a Cristo. “Siervo bueno y fiel entra en el gozo de tu Señor”

Amigas, ¡Cuánto os quería! ¡Nunca me dijo una intimidad vuestra! Si me contaba algo paa pedirme consejo y ayudaros, me lo decía sin nombre, yo no sabía de quiene estabamos hablando.

(…)

Miryam quería dar su vida por amor a Dios para ayudar a los demás, ¡quería hacer mucho apostolado! Donde hiciera falta…Pues si Dios se la  ha llevado será que su labor en la Tierra está aqui, en nosotros, demos pues todos un paso adelate hacia ios ¡Convirtámonos! Virgen Inmaculada ayúdanos.

Mireia Castán

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“Cuando pierde no tengo ganas de comer e incluso me enfado con mi mujer”

Publicado por jorgellop on Junio 22, 2007

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Cada uno sufre con lo que quiere. He visto sufrir a los aficionados del Barcelona  y del Real Madrid. Así, entiendo que Josu Legarretaetxebarria, un hicha del Athletic, haya sufrido por la permanencia de su equipo. También he pasado lo mío, pero no he llegado a los extremos de Josu. Cuando el Athletic pierde -no tiene vergüenza para declarar ante la prensa- que deja de comer y se enfada con su esposa. Esto último es más explicable  y viene de lejos: a su mujer en vez de regalarle el típico anillo de compromiso, le hizo socio del Athletic.

Lo vio tan negro que hizo la promesa de peregrinar descalzo los siete kilómetros que separan el centro de Bermeo de la ermita de San Juan de Gaztelugatxe si los rojiblancos certificaban la permanencia. «El club se merece eso y más», subraya.

Como alguien experimentado en el sufrimiento, Josu, añade que las cosas no se van a solucionar:«Me estoy preparando para sufrir por lo menos un par de temporadas más porque, aunque se produzca un cambio de rumbo con alguno de los candidatos a la presidencia, será necesario un periodo de tiempo para recoger los frutos».

Seguro que hay otros testimonios-promesas entre aficionados del Real Madrid, Betis…

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El dolor ha añadido veracidad a mi vida

Publicado por jorgellop on Junio 19, 2007

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Acabo de terminar el libro de A. Borghese “Sed de Dios”. En sus páginas hace referencia en varias ocasiones a encuentros surgidos con la presentación de su primer libro, “Con ojos nuevos” donde relata su conversión.   Una de ellas es la que transcribo. Son dos amigas que se vuelven a encontrar después de unos años:

 

Querida Alexandra:

A mí también me alegró mucho verte. Me diste un abrazo tan afectuoso como los que recordaba de tantos años atrás. Nunca te había buscado, intimidada por la idea de que vivíamos dos vidas aparentemente tan distintas. Sólo la lectura de tu conversión me impulsó a buscarte de nuevo. Tampoco yo deseo perderte. Necesito tu amistad, que me ayudes a aceptar, a sobrellevar la enorme pesadumbre que estoy viviendo en estos momentos.

Mi marido tiene desde hace tiempo una amante y quiere seguir adelante con esa relación, incluso ahora que he descubierto todo. Pide tiempo para poder decidir qué hacer. Creo que esta es la experiencia más dolorosa de toda mi vida.  Amo profundamente a mi marido y lo único que deseaba era la normalidad de una familia grande.  Ahora lucho contra mi orgullo, vivo con la rabia de no poder y no querer elegir una separación penalizadora.

Entiéndeme, creo que Dios  ha decidido convertirme en serio, cambiarme el corazón precisamente en esta larga y desgarradora espera. He caído en la cuenta de que mis dotes, mi capacidad de decidir, hacer y actuar, de la que siempre he estado orgullosa, no tienen ya ningún sentido frente al espanto de algo sobre lo que no tengo poder alguno. Sólo me queda seguir amando fielmente a mi marido, a pesar de sus comportamientos. Por eso necesito tu amistad, para que me transmitas fe y capacidad de abandonarme en la voluntad de Dios.  

Te quiero y ahora sé reconocer mejor que nunca lo que realmente vale. El dolor ha añadido veracidad a mi vida.

 

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Como cuando eramos novios

Publicado por jorgellop on Junio 4, 2007

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Como siempre cuelgo en el blog cosas que me gustan. Esta que transcribo me gustó desde el primer momento por el útlimo párrafo. Lo separo con varios espacios para aquellos que no quieran leerlo todo -la brevedad, es un consejo que te dan los expertos  en blogs- se dirijan directamente a ese punto.

“Algunos días, cuando me levanto –cuenta Pilar Fernández-Loza, una madre de familia en una entrevista recogida en www.opusdei.com- y pienso en la enfermedad de Cayetano, mi marido, me inunda una sensación de tristeza que me recuerda aquella canción de Edith Piaf: Buenos días tristeza. Pero rectifico enseguida y le pido ayuda a Dios para decir: Buenos días, esperanza”.

Cayetano lleva enfermo desde hace diez años. El primer síntoma fue en la Navidad de 1996, cuando fuimos a Bilbao a visitar a mi hijo. A la vuelta venía conduciendo y se perdió en dos ocasiones. Yo me quedé extrañada, porque se conocía la carretera como la palma de su mano. A partir de entonces empezó a tener dudas y distracciones. Bajaba, compraba el periódico y lo dejaba sobre la mesa, sin abrir…

- Pilarina (me decía, a la asturiana, aunque él es de Almería), algo me está pasando…

Un día, en la primavera del 98, se puso a hacer la declaración de la renta, como todos los años. Ejercía de auditor de banco y no sabía hacerla… Hasta que dijo: “vamos al médico”.

Era Alzheimer.

Desde entonces ha ido perdiendo progresivamente la memoria, y eso es muy duro, porque está… pero no está. Un día, durante una reunión, comentaban como van cambiando de expresión, de gesto, como van perdiendo la mirada… –“Quizá –les dije yo-. Pero los ojos de mi marido siguen siendo azules”.

 

“Gracias a Dios hemos sido un matrimonio muy afortunado: nos hemos querido mucho y nos seguimos queriendo, aunque ahora él no pueda expresarlo”

 

Yo procuro darle todo el cariño que puedo y no me tengo que esforzar, porque gracias a Dios hemos sido un matrimonio muy afortunado: nos hemos querido mucho y nos seguimos queriendo, aunque ahora él no pueda expresarlo. A veces, le acerco mi mejilla a sus labios, y aunque tarda en reaccionar, siempre me acaba dando un beso.

 

 Hemos sido muy felices en nuestro matrimonio, aunque no nos han faltado penas. Se nos murió un hijo con diecinueve años. Pero hemos tenido siempre la fuerza y el consuelo de la fe. Además, hemos recibido la gracia de la vocación. Somos supernumerarios del Opus Dei desde finales de los sesenta.

 

(…)

Yo pertenezco a una Asociación de Familiares con Alzheimer, AFAL, y formo parte de un grupo de cuidadores de personas con esta enfermedad, que procuramos ayudarnos entre nosotros, porque nuestra situación es muy difícil y dura. AFAL funciona muy bien: nos orientan, nos confortan, nos dan afecto y nos fijan metas; y contamos con las orientaciones de un psicólogo para el grupo que nos anima a cuidar de nosotros mismos, para transmitirle al enfermo el propio bienestar.

Porque esta enfermedad tiende a aislarte de los demás y las amistades vienen menos a verte, quizá como autodefensa: es tan triste contemplar a una persona se va apagando lentamente…

 

 

Yo a Cayetano le hablo mucho, aunque no me pueda contestar y no sepa si me comprende del todo. Y siempre, cuando regresa del centro de día, ayudado por otra persona, salgo a esperarle a la puerta de la calle, como cuando éramos novios.

     

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Si Dios me obsequiara con un poco de vida…

Publicado por jorgellop on Junio 4, 2007

Me han pasado una carta de Gabriel García Márquez, enfermo de cáncer, que tiene un sabor de despedida. Parece que no es suya como me han dicho alguna persona que ha tenido acceso a ella…

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por  lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Escucharía cuando los demás hablan, ¡y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi o dio sobre le hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un pomea de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna.

Regaría con mis lagrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.

 Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, ¡sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres…He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otra hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo”

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