“Pocas ideas” en defensa de la eutanasia
Publicado por jorgellop on Octubre 9, 2007
No suelo leer el artículo de Manuel Alcántara del diario “Las Provincias” (Valencia), pero hoy me ha llamado la atención su título: El Comité de Bioética.
El comienzo no puede ser más prometedor: “El ministro de Sanidad, Bernat Soria, que es uno de los pocos contemporáneos que tenemos que siguen luchando por la posible legalización de la eutanasia en España. Una lucha desigual la suya, ya que hay demasiada gente empeñada en que en vez de tener una buena muerte (¿?), nos vayamos de este mundo mal y tarde. Desean que el R.I.P. de las esquelas sean las iniciales de “rabiando y pataleando”.
Cuando un artículo tiene este inicio, no se puede dejar así por así. Tiene que ir a más. Es verdad. No tiene desperdicio el siguiente párrafo que se abre no con una frase sino con un “frasón”: “nada nos pertenece más que nuestra propia muerte”
Esta en la línea de lo que escribe el autor al final del artículo para darle un toque a la Iglesia. No podía faltar. Fíjate como cae en sus propias redes: “El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, no es partidario de la creación de ese Comité Bioético. Dice que “la eutanasia es una de las tentaciones de los Estados totalitarios”. Los que admiramos mucho la capacidad de síntesis debemos reconocer que no puede decirse una tontería en menos palabras”
Sr. Alcántara, ha caído en su propia descalificación con su “frasón”. Sintética, pocas palabras, tiene razón…una tontería.
Todo esto como introducción para apoyar la creación del Comité de Bioética del ministro Bernat que defienda la eutanasia. A reglón seguido comienza la descalificación de personas que no piensan como él, dándoles el título de “personas poco vitalistas y escasamente éticas, además de hostiles por naturaleza a los avances de la ciencia”. No sigo porque es un artículo lineal, poco original: atiza a los retrógrados que están “donde estábamos hace unos cuantos siglos” para acabar de propinar, no hay mejor final ni menos auténtico, que atizarle a la Iglesia.
Para no buscar argumentos naturales. Prefiero recordar lo que leí en el libro lleno de vida “La muerte íntima” de Marie de Hennezel, psicóloga que trabaja en un centro que acoge enfermos terminales de cáncer y de sida. El prólogo está escrito por François Miterrand, de ideas parecidas al nuestro Bernat Soria, pero con otra sensibilidad al comprobar en su propio cuerpo los efectos de una enfermedad devastadora.
Hablando de la muerte, el fallecido presidente francés, dice:
“En el instante de mayor soledad, con el cuerpo enfermo al borde del infinito, se establece una percepción del tiempo que escapa a los parámetros habituales. Con la ayuda de una presencia amiga a quien expresar el dolor y la desesperación, los enfermos llegan, a veces en pocos días, a abrazar su vida entera, a apropiarse de ella, a discernir la verdad que entraña. Descubren la libertad de aprehenderse a sí mismo. Como si, en el momento final, todo se desvinculase del fárrago de las penas y las ilusiones que impiden pertenecerse a sí mismo. No dilucidan el misterio de la vida y de la muerte, sino que lo viven plenamente.
(…) La muerte puede hacer que un ser humano llegue a ser aquello a lo que estaba destinado; la muerte puede ser, en el sentido más completo del término, un cumplimiento”
“Uno, que es respetuoso para las opiniones ajenas”nos dice el Sr. Alcántara. Lo del respeto es un decir. Pero cuando se escriben hay opiniones e ideas ….Y las de Sr. Miterrand sí que son ideas felices…dicen algo, sirven para vivir y morir mejor.

Octubre 14, 2007 en 11:58 am
Alcántara, el pobre, lleva años así, amargado; y lo malo de los amargados es que no paran hasta amargarnos la vida (y la muerte) a los demás.