Los 13 años, el “despertar” delictivo
Publicado por jorgellop en Diciembre 25, 2007
Este era el título de un artículo de un periódico en el que informaba de un estudio realizado por la Universidad de Catilla-La Mancha para el Consejo General del Poder Judicial.
Los jóvenes españoles se inician a una edad -afirmaba- cada vez más temprana en conductas delictivas o problemáticas y, lo que es peor, sin que los padres lo perciban.
Los actos delictivos más frecuentes que realizan a esa edad temprana son dañar algo adrede, participar en una pelea, robar algo de una tienda o consumir cerveza, vino y “calimocho”.
El estudio realizado entre jovenes de 12 a 17 años pone de relieve cómo más del 42 por ciento ha consumido alcohol y cannabis.
El artículo continuaba desgranando datos, diferencias entre vandalismo y violencia contra las personas…pero no aporta ninguna solución, no señala la raíz de esas situaciones. Pueden ser datos “reveladores” como dice el informe pero se queda en describir una situación. Es un estudio que se queda cojo…
La respuesta por lo menos parcialmente, pero no por eso menos importante, la da un profesor de secundaria en ese mismo día, en ese mismo periódico. La razón de la entrevista es su presencia en el encuentro por la familia del día 30 en Madrid. Queda encabezada como “el mundo da una contra-catequesis” y con un subtítulo en el que dice este educador que “tras un chico conflctivo hay una familia desestructurada”
Concretamente le preguntan:
¿Qué aporta la familia cristiana a la sociedad?
Aporta estabilidad. Yo soy profesor de secundaria y las consecuencias de estos problemos las vemos bastante en clases. Cuando hay un alumno que tiene bajo rendimiento o conclictividad escolar, detrás de ello, en la mayoría de las ocasiones, hay una familia desestructurada. Una familia cristiana da unos valores a los hijos que les aportan a lso hijos.
Parece una coincidencia pero ese mismo día en que leía estas dos noticias me mandaban este video. En imágenes nos recoge lo importante que es para la educación de los hijos el buen ejemplo de los padres. Los hijos ven, escuchan más de lo que parece y, en consecuencia, hacen.