volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

Archivos para Enero, 2008

¿Qué pasa con los que no se curan?

Publicado por jorgellop on Enero 28, 2008

Es muy humano intentar ir dando pasos para comprender los misterios terrenos. Puedes dar la impresión que buscando razones para dar con la clave para entender el dolor y el sufrimiento, estamos dando vueltas sin llegar a algo definitivo.                 

Este argumento de R. Cantalamessa, predicador del Papa, puede estar en esa línea de intentar acercarnos un poco más.   

¿Y quien no se cura? ¿Qué pensar? ¿Qué no tiene fe, que Dios no le ama? Si la persistencia de una enfermedad fuera señal de que una persona carece de fe o del amor de Dios por ella, habría que concluir que los santos eran los más pobres de fe y los menos amados de Dios, porque los hay que pasaron toda la vida postrados. No; la respuesta es otra. El poder de Dios no se manifiesta sólo de una manera -eliminando el mal, curando físicamente–, sino también dando la capacidad, y a veces hasta el gozo, de llevar la propia cruz con Cristo y completar lo que falta a sus padecimientos. Cristo redimió también el sufrimiento y la muerte: ya no es signo del pecado, participación en la culpa de Adán, sino instrumento de redención.

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Me han divorciado

Publicado por jorgellop on Enero 25, 2008

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Esta semana “Alfa y Omega” publica esta carta al director. La he leído y son muchos las preguntas que me han asaltado. Es triste que después de 32 años de matrimonio todo pueda acabar en dos minutos…¿Qué ha fallado después de tanto tiempo? ¿Qué es lo que ha hecho cortar con una relación tan larga?

Acaban de divorciarme. Digo bien, pues no me quedaba otro remedio: o era de mutuo acuerdo o por lo contencioso, y como mi marido no iba a recapitular, decidimos que fuera de mutuo acuerdo. El mismo abogado (por cierto, su hermano) prefirió hacerlo así por ahorrar dinero. ¡Qué pena los Juzgados! Parecía la carnicería. Cada dos minutos pasaba una pareja, primero uno y luego el otro, y ya estaban solteros. Y eso sin tener en cuenta, como en mi caso, 32 años y un mes tirados por la borda en un abrir y cerrar de ojos. Sólo ha-ce falta que reconozcan tu firma. ¡Qué frialdad y qué dolor tan grande! En dos minutos me quedé sin marido. Eso sí, él no se opuso a nada con tal de divorciarse. No sé cuándo se me pasará este dolor. Sobre todo la pérdida de mi hija y de mi nieto, al que he criado yo, las 24 horas del día, desde que nació, hace dos años y 3 días. Él se ha quedado en el piso de Alicante con nuestra hija. Yo se lo cedí, para no obligarle a abandonarlo, porque tanto él como mi hija tienen allí su trabajo. Y me vine sola a Madrid. ¿Qué pasa en España que cada día hay más destrozos en la familia? ¿En qué nos estamos convirtiendo? Yo era feliz como abuela canguro, madre y esposa, y ahora, todo eso lo he perdido. Nena Núñez  

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ELEGÍ LA VIDA

Publicado por jorgellop on Enero 21, 2008


Acabo de terminar el libro de Olga Bejano  “Alma de salmón”. Me ha gustado y he copiado unas cuantas cosas. Entre sus últimas páginas aparece esta poesía de R. Kipling que no me resisto a transcribirla. Dice mucho…

ELEGÍ LA VIDA

No quise dormir sin sueños:

y elegí la ilusión que me despierta,

el horizonte que me espera,

el proyecto que me llena,

y no la vida vacía de quien no busca nada,

no desea nada más que sobrevivir cada día.
  

           ***********

No quise vivir en la angustia:

y elegí la paz y la esperanza,

la luz,

el llanto que desahoga, que libera,

y no el que inspira lástima en vez de soluciones,

la que queja que denuncia, la que se grita,

y no la que se murmura y no cambia nada.

          ******* 

No quise vivir cansada:

y elegí el descanso del amigo y del abrazo,

el camino sin prosas, compartido,

y no parar nunca, no dormir nunca.

Elegí avanzar despacio, durante más tiempo,

y llegar más lejos,

habiendo disfrutado del paisaje.
   

          ******

No quise huir:

y elegí mirar de frente,

levantar la cabeza,

y enfrentarme a los miedos y fantasmas

porque no por darme la vuelta volarían.
 

         ******

No pude olvidar mis fallos:

pero elegí perdonarme, quererme,

llevar con dignidad mis miserias

y descubrir mis dones;

y no vivir lamentándome
por aquello que no pude cambiar,

que me entristece, que me duele,

por el daño que hice y el que me hicieron.

Elegí aceptar el pasado,

No quise vivir sola:

y elegí la alegría de descubrir a otro,

de dar, de compartir,

y no el resentimiento sucio que encadena.

Elegí el amor.
 

           ****** 

Y hubo mil cosas que no elegí,

que me llegaron de pronto

y me transformaron la vida.

Cosas buenas y malas que no buscaba,

caminos por los que me perdí,

personas que vinieron y se fueron,

una vida que no esperaba.
Y elegí, al menos, como vivirla.  

          ******

Elegí los sueños para decorarla,

la esperanza para sostenerla,
 

la valentía para afrontarla.
No quise vivir muriendo:

y elegí la vida.

          ******

Así podré sonreír cuando llegue la muerte,

Aunque no la elija…

…que moriré viviendo.
  

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La elección que nunca se lamenta, es la que fue hecha por amor.

Publicado por jorgellop on Enero 18, 2008

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Hace diez años, médicos, expertos e incluso amigos con mucho “sentido común” intentaban convencer a Bobbi McCaughey para que abortara a uno o a varios de los siete niños que llevaba en su vientre.

 

No era natural, obviamente, que quedara encinta con tantos hijos a la vez. La causa: había tomado medicinas para contrarrestar una situación de infertilidad. Pero las “razones” que escuchaba eran otras: “¡Siete dentro a la vez, qué dolor!”, “¡Tu hogar va a ser un zoológico!”, “Alguno saldrá enfermo…”, No puedes educar a todos”…

 

Y la verdad es que ella no tenía las respuestas. Bobbi y su esposo Kenny vivían en la pequeña ciudad de Des Moines, Iowa (EEUU). Ella había cumplido ya los 29 años. Vivían en un apartamento de dos cuartos con su hija de año y medio. Bobbi se preocupó y comenzó a investigar. Los resultados de su búsqueda no eran nada alentadores: jamás en la historia habían sobrevivido septillizos. El intento por traerlos a la vida era como jugar al azar…

 

En un inmenso acto de fe y generosidad, y a pesar de la opinión en contra de los doctores y de las estadísticas, los esposos declararon que “todo estaba en manos de Dios.” El embarazo siguió adelante.

 

Con poco menos de siete meses de gestación, Bobbi fue llevada al hospital para una cesárea con 40 expertos, entre médicos y enfermeras, que ayudaron a nacer, con gran asombro de su parte, cada uno de los septillizos, que pesaron entre 1 y 1.5 kilos. Todos sobrevivieron. La medicina hizo historia. Bobbi y su esposo Kenny se preparaban para el futuro.

 

Cuando nacieron “los siete magníficos”, las cosas habían comenzado a cambiar. Los medios de comunicación se interesaron por el caso, y fueron llegando regalos y donaciones de diversas partes del mundo.

 

Un grupo de empresarios locales les regaló una casa; otros ofrecieron una donación ilimitada de pañales; unos más les dieron una camioneta; la cadena de supermercados K-Mart regaló zapatos para una década; la revista Time les dedicó un artículo; y sus amigos y conocidos estuvieron pendientes a sus demás necesidades.

 

Han pasado diez años, la vida de los septillizos McCaughey se ha ido tejiendo entre el sacrificio y la generosidad. No ha sido fácil. Dos de los chicos, Nathan y Alexis, tienen “PALSY” cerebral, como consecuencia de su nacimiento prematuro. La atención mediática no ha sido siempre favorable. Pero la alegría no ha faltado.

 

Al principio, Bobbi decidió educarlos en casa por algunos años, pero ahora están ya en colegios de su zona. Incluso tuvieron un año con clases de violín; varios de ellos han continuado. Son una familia feliz y realizada.

 

Sin duda, el ejército de médicos que atendió a Bobbi en el parto y que consiguió salvar la vida de los pequeños hicieron un trabajo estupendo. Pero el aplauso, la admiración, el reconocimiento al coraje y al amor se lo llevan los padres, que supieron hacer oídos sordos a los muchos consejos que recibían de los de abajo, para escuchar “al de arriba”.

 

No todos los que optan por dejar nacer a su bebé en circunstancias difíciles van a salir en entrevistas o a recibir una ayuda tan grande como los McCaughey. Pero sí podemos estar seguros de lo siguiente: cuando apuestas por la vida, juegas con Dios de tu lado. La elección que nunca se lamenta, es la que fue hecha por amor.

 Noticia de www.buenasnoticias.org   

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El comportamiento de una madre

Publicado por jorgellop on Enero 14, 2008

Acabo de subir un video que refleja  una conducta desacertada de una madre con su hija. Ahora quiero recoger otro testimonio, positivo, del apoyo y la presencia de una madre en una situación limite de una hija. Es la madre de Olga Bejano, una mujer que lleva paralizada 20 años. Otras veces hemos publicado cosas suyas pero nunca de su madre. Me sirven sus palabras en la presentación del libro “Voz de Papel”. Le pidieron que diese un testimonio de familia y, eso son estas palabras:

“El primer paso es la aceptación, no la resignación, que esa expresión, “resignación cristiana”, me rebota un montón. ¿Cómo voy a resignarme yo a una cosa semejante? Será aceptación.  Y cuando ya te planteas algo que no tiene vuelta de hoja, que por mucho que te rompas la cabeza contra las paredes, no vas a solucionar, pues viene la aceptación y el tratar que esa situación sea lo más normal posible, lo más divertida, lo menos dolorosa y lo más cómoda.

No sería honrada si no dijera que el cuerpo se cansa. Yo sueño con dormir, dormir sin que suene timbres y campanitas; no sueño con viajes, ni con lujos, sueño con dormir, algo tan sencillo pero tan necesario para tener salud (…) Trato de no quere vivir varios días a la vez, porque son mucha tarea, trato de no pensar en el futuro. Es mejor decir: “Esto es lo que hay hoy y lo vivimos como mejor sabemos”; trato de no preocuparme por todo lo que antes podía preocuparme y podía quitarme la paz; ahora me la quitan muy pocas cosas.

Hay cosas que el dinero te permite comprar en el supermercado: otras se las tengo que pedir a mi Dios, ques mi amigo. Para el que no crea, a esa energía superior tengo que pedirle la serenidad, la salud, la paciencia, la alegría; tengo que pedire más de una vez verlo a Él en esa situación…

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