volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

  • a

  • mapa visitas

Una lección para la vida

Publicado por jorgellop en Noviembre 24, 2008

Conocí a Javier primero por sus hijos, después por los medios de formación a los que asistía. Hasta una temporada hablábamos cada quince días como supernumerario del Opus Dei que era. Un conocido común me comunicó hace más de un año que se le había diagnosticado un cáncer con muy mal pronóstico. Desde entonces pedí a Dios el don de la curación muchas veces en la Misa. Ahora me encomiendo a Él porque estará muy cerca de Dios. Sólo hablé una vez por teléfono en este tiempo para transmitirle mi apoyo. La verdad es que no lo necesitaba mucho, en palabras de un amigo mutuo, era un campeón. La carta que escribió a sus amigos así lo confirma. Recojo algunos textos de la carta porque puede seguir haciendo el mismo bien que cuando la escribió a sus amigos.

 

 

 

Queridísimos amigos:

 

Hace casi 18 meses que me diagnosticaron mi enfermedad, la cual acepté como un pequeño regalo que Dios permitía para remisión de mis muchas faltas y para intentar ser un poco mejor.

 

Durante estos 18 meses, no tengo más que agradecimiento por vuestro comportamiento. Mejor, creo que es imposible portarse. ¡Gracias de corazón!

 

Pero la verdad es que poco me importa lo mío, llevar mi pequeño leño de cruz, si consigo lo que quiero: Que ganemos todos la vida eterna, que seamos cristianos de una pieza, que recurriendo a los medios que Dios ha puesto a nuestro alcance: Los Sacramentos y la Oración consigamos con la ayuda de nuestra Madre constituir verdaderas familias cristianas.

 

Cuando fui a Medjugorje (antes había estado en Fátima y Lourdes) seguí pidiendo a la Virgen por “el milagro”. La familia lo seguimos pidiendo para elevar a los altares a la Madre Teresa (Que gran bien sería para la Iglesia su santificación) ¡Que chollo para mi!

 

La verdad es que Medjugorje no me defraudó. Entre los treinta que fuimos hubo una profundidad de trato tan natural, que casi parecía que el amor a Dios prevalecía sobre las demás querencias humanas. Las distintas y muy profundas relaciones familiares y de amistad, se diluían en el amor a Dios.

 

Igualmente no me defraudó por la profundidad religiosa que se respiraba, tanto en las manifestaciones extremas: Confesiones multitudinarias, Santa Misa, Hora Santa, etc.; amo en los personajes de quienes nos habían hablado y tuvimos la suerte de conoce] Los videntes. Sor Enmanuel, Padre Jozo fundamentalmente. Este último el Padre Jozo, es un franciscano que entre otras cosas ha construido un asilo para 4500 niños bosnios discapacitados y huérfanos de la guerra.

 

(…)

 

Por la tarde estuvimos con Sor Enmanuel, con quien rezamos un rosario de verdadera profundidad. Fue allí donde decidí, a pesar de mi enfermedad, subir al Kricevac sólo. Viviendo el vía crucis y fundirme con Cristo y así entender lo que quería de mi.

 

(…)

 

Perdonadme que os haya contado todo esto personificando tanto, pero ya no tengo prejuicios para hablar de Dios y fue aquí justamente en Kricevac donde percibí que mi futuro inmediato, no era la curación, sino la entrega de mi pequeño sufrimiento durante un tiempo que sólo Dios sabe, para que todos mis amigos: Los que ya conocen a Dios y a los que todavía no les ha llegado el amor entero de Dios (solo lo conocen de refilón) alcancen la vida eterna mediante el rezo del Santo Rosario en Familia, deseo de la santísima Virgen, quien acepto humildemente la voluntad de Dios y a quién nos acerca más que nadie.

 

Pidiendo fundamentalmente para que en las relaciones matrimoniales prevalezca el amor frente a la sensualidad, para evitar el excesivo materialismo y consumismo; y sobretodo para que orando y dando ejemplo. Dios permita que se acerquen a Él a través de nosotros.

 

(…)

 

Bueno, de momento no tengo más que decir. Doy gracias a Dios por todo lo que me ha dejado disfrutar de la vida, en la que no me he privado de casi nada. Doy gracias igualmente por los amigos que me ha concedido, a los cuales he sentido fundamentalmente en los momentos difíciles. Doy gracias fundamentalmente por esos momentos de gran debilidad en los cuales he sacado la conclusión de que Dios lo es todo. Nos quiere enteros con entrega total como la de su hijo.

 

Pido a Dios que no me abandone en estos momentos tan difíciles. Seguro que con vuestra ayuda, siento el cuerpo místico de Cristo, salgo adelante, venzo las dificultades crecientes de la enfermedad y sobretodo ofrezco mis sufrimientos por la evolución espiritual de todos nosotros, para que un día y para siempre disfrutemos de la vida eterna juntos.

 

Este es mi humilde regalo: Ofrecer mi “pequeño sufrimiento” por el bien espiritual de todos con la ayuda de Dios y de vuestras oraciones.

 

 

Un fortísimo abrazo, Javier

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>