Publicado por jorgellop en Julio 3, 2009
Dejad vivir, así se titula esta carta aparecida en Alfa y Omega:
Tengo un hijo con síndrome de Down, Javier, que ha cumplido los 21 años y es un grandísimo deportista: esquía, juega al pádel, al
golf, a baloncesto, hace natación y tiene un montón de amigos. Todo lo vive intensamente, y el mundo entero lo adora. Merecía la pena que haya podido vivir.
Carolina Buendía
Madrid
Esta entrada fue publicada el Julio 3, 2009 a 11:43 am y está archivada en testimonios.
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