volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

Archivos para 'enfermedad' Categoría


¿Madre, pasa algo si me enfado con Dios?

Publicado por jorgellop on Mayo 8, 2008

Lloviendo y lloviendo acabo de llegar de Gandía y me encuentro con esta carta en Alfa y Omega. Hay en este número otra que colgaré en los próximos días.

 

 

Me ha llamado mi amiga Chus. Tiene cáncer y está en tratamiento desde hace años en la Clínica Universitaria de Navarra. Mi alegrón es porque está contenta. Hace unos días le han diagnosticado metástasis varias. Chus es la típica andaluza, graciosa, sin decir nada especial. Es su forma de hablar, las cosas que le ocurren, su sentido del humor, sus ganas de vivir. Y me ha dicho: “Luisa, he cambiado el chip. El Señor me ha puesto en esta vida para algo y voy a luchar; vamos, que si quiere echarme de este mundo va a ser a sartenazos. Dice que se ha enganchao a San Josemaría Escrivá de Balaguer, y a todos los que le pasan por su mente en sus oraciones. Dice que nota que le están ayudando desde el Cielo. Chus no es del Opus Dei, su fe es una fe confiada, sencilla, entrañable. Se fía de su Dios, aunque a veces se enfada: Luisa, le he dicho a una monjita que estaba en la capilla: ¿Madre, pasa algo si me enfado con Dios porque tengo un día negro? Al despedirnos le he dicho: Chus, que yo sigo rezando desde aquí. Y  me ha dicho”Ya lo sé, Luisa”

Y me ha hecho feliz.

Publicado en Opus Dei, cáncer, enfermedad | Sin Comentarios »

La fe nos ayuda a ampliar el horizonte para ver la vida como Dios la ve

Publicado por jorgellop on Abril 22, 2008

Palabras de Benedicto XVI a  jóvenes minusválidos  en el Seminario de San José (Nueva York) el pasado sábado 19 de abril.

 

Dios les ha bendecido con el don de la vida, y con otros talentos y cualidades, por medio de las cuales pueden servirlo a Él y a la sociedad de diferentes modos. Aunque la contribución de algunos puede parecer grande y la de otros más modesta, el valioso testimonio de nuestros esfuerzos constituye siempre un signo de esperanza para todos.

 

A veces es un reto encontrar una razón para lo que aparece solamente como una dificultad que superar o un dolor que afrontar. No obstante, la fe nos ayuda a ampliar el horizonte más allá de nosotros mismos para ver la vida como Dios la ve. El amor incondicional de Dios, que alcanza a todo ser humano, otorga un significado y finalidad a cada vida humana. Por su Cruz, Jesús nos introduce realmente en su amor salvador (cf. Jn 12,32) y así nos muestra la dirección, el camino de la esperanza que nos transfigura, de modo que nosotros mismos lleguemos a ser para los demás transmisores de esperanza y amor.

 

Queridos amigos, les animo a rezar todos los días por nuestro mundo. Hay muchas intenciones y personas por las que poder orar, también por los que todavía no han llegado a conocer a Jesús. Les ruego que recen también por mí. Como saben, acabo de cumplir un año más. El tiempo vuela.

Publicado en enfermedad, religión | Sin Comentarios »

¿Asusto? ¿Doy miedo?

Publicado por jorgellop on Abril 11, 2008

Hace unos días me pidieron que me acercara a un hospital a visitar a un chico que tiene leucemia. Como no conocía a la familia, al tocar la puerta, pedí a una persona que se encontraba allí que saliera. Era su padre. Después de presentarme le pregunté como estaba…Después de un gotero, no estaba nada bien, no estaba para visitas. No quería forzar la situación  y medio en broma le dije: si ve entrar a un sacerdote piensa que está en las últimas. Su padre me lo confirmó. Hablamos de su situación, dejé mi número teléfono por si querían algo. Pasear  un rato, comer con tranquilidad, etc. Es conocido lo duro que es pasar un día, una semana…pendiente de una persona querida en un hospital.

 

 

Como vivo en una residencia de universitarios pienso que podía echar una mano algunos de ellos. Tengo la seguridad que ayuda más al sano que visita, hace un favor que al que está enfermo.

 

 

Nos despedimos tan amigos. Como sacerdote pido a Dios por él, por la familia…Tu también te puedes unir.

 

 

Cuando salí del hospital, me acordé de una de las primeras veces que visitaba a una persona que me había pedido mi presencia. Estaba en la UVI, me pusieron pegas, no querían que entrase “porque lo consideraban poco ético”. Al final todo se arregló…con cierta picaresca.

 

 

¿Asusto o no? Mi corta experiencia como sacerdote me dice lo contrario. Es verdad que por la calle te miran. No, se fijan. Mejor, te dan un repaso. Más en un sitio como Valencia donde ir de negro cuando las temperaturas invitan a los colores claros.

 

Dos ejemplos. Un día acudiendo a visitar a una enferma, al salir de la habitación, me “asaltó” una señora que me estaba esperando. “Le he visto pasara y está mi madre en otra habitación ¿podría venir a atenderla? Aunque no está consciente, le puede dar una bendición…

 

Otros sacerdotes, tendrán muchas más anécdotas de lo bien recibidos que son por los enfermos. A veces el problema procede de los acompañantes que piensa que se va a asustar…  

 

Publicado en enfermedad, religión | 2 Comentarios »

Video de como se vive sin manos, sin pies, sin preocupaciones. Así es Nick

Publicado por jorgellop on Abril 4, 2008

Publicado en enfermedad, testimonios, videos | 5 Comentarios »

Sin manos, sin pies, sin preocupaciones

Publicado por jorgellop on Abril 4, 2008

   

«Como humanos, ¡continuamente nos ponemos limitaciones sin ninguna razón! Y lo peor es ponerle límites a Dios». No tomé esta frase de un libro de autoayuda. Quien la ha pronunciado ha sido Nick Vujicic y la suelta todo sonriente… desde su pequeño cuerpo sin extremidades.

 

Nick nació el 4 de diciembre de 1982 en Melbourne (Australia). Sus padres tejían sueños para su recién nacido. Pero, ¡su primogénito había nacido sin extremidades! Dolor y preguntas. Muchas preguntas. Pero almas como los Vujicic encuentran respuestas rápidas para esas circunstancias: «las últimas palabras en la mente de mis padres eran “gracias a Dios”».

 

Comenzó a acudir al colegio a la edad de asistir a la escuela. «La ley en Australia no permitía que yo me integrara a una escuela común debido a mi discapacidad física. Dios dio a mi madre la fuerza necesaria para pelear porque esa ley fuera cambiada. Fui uno de los primeros estudiantes discapacitados que fueron integrados a las escuelas comunes».

 

Al principio llegaron las burlas, el rechazo de compañeros. Nick, con la ayuda de sus padres, sobrellevaba esto: «Sabía que yo era diferente por fuera pero en mi interior era exactamente igual a los demás». Pronto los estudiantes entendieron y, a la par, llegaron los amigos.

 

A pesar de las buenas disposiciones, no podían no llegar ciertas rebeldías: «¿Porqué Dios me había hecho así si Él me amaba? ¿Era porque yo había hecho algo malo?». Y continúa: «A edad temprana llegué a pensar en terminar con mis penas y mi vida».

 

Gracias a Dios, y a la constante y amorosa presencia de su familia, Nick salió adelante y descubrió, además, una nueva pasión: compartir su historia y experiencias para fortalecer e inspirar a otros a vivir.

 

Mucho le inspiró, para ello, aquel versículo de san Pablo: «sabemos que en todas las cosas Dios trabaja para el bien de aquellos a quienes ama» (Rom 8, 28). «Me dio la convicción de que no hay tales cosas como la suerte, el azar o las coincidencias para que estas “malas” cosas sucedan en nuestras vidas. Me sentí completamente en paz sabiendo que Dios no permitiría que algo sucediera en nuestras vidas si no hubiera un buen propósito para ello».

 

Hoy, a sus 21 años -y tras haberle dado a Dios toda su vida cuando tenía quince- Nick ha concluido sus estudios de comercio, planeación financiera y contabilidad.  

Publicado en enfermedad, testimonios | Sin Comentarios »