¿Por qué rezar el Rosario? 50 razones
Publicado por jorgellop on Mayo 3, 2008
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Publicado por jorgellop on Mayo 3, 2008
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Publicado por jorgellop on Abril 22, 2008
Palabras de Benedicto XVI a jóvenes minusválidos en el Seminario de San José (Nueva York) el pasado sábado 19 de abril.
Dios les ha bendecido con el don de la vida, y con otros talentos y cualidades, por medio de las cuales pueden servirlo a Él y a la sociedad de diferentes modos. Aunque la contribución de algunos puede parecer grande y la de otros más modesta, el valioso testimonio de nuestros esfuerzos constituye siempre un signo de esperanza para todos.
A veces es un reto encontrar una razón para lo que aparece solamente como una dificultad que superar o un dolor que afrontar. No obstante, la fe nos ayuda a ampliar el horizonte más allá de nosotros mismos para ver la vida como Dios la ve. El amor incondicional de Dios, que alcanza a todo ser humano, otorga un significado y finalidad a cada vida humana. Por su Cruz, Jesús nos introduce realmente en su amor salvador (cf. Jn 12,32) y así nos muestra la dirección, el camino de la esperanza que nos transfigura, de modo que nosotros mismos lleguemos a ser para los demás transmisores de esperanza y amor.
Queridos amigos, les animo a rezar todos los días por nuestro mundo. Hay muchas intenciones y personas por las que poder orar, también por los que todavía no han llegado a conocer a Jesús. Les ruego que recen también por mí. Como saben, acabo de cumplir un año más. El tiempo vuela.
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Publicado por jorgellop on Abril 11, 2008
Hace unos días me pidieron que me acercara a un hospital a visitar a un chico que tiene leucemia. Como no conocía a la familia, al tocar la puerta, pedí a una persona que se encontraba allí que saliera. Era su padre. Después de presentarme le pregunté como estaba…Después de un gotero, no estaba nada bien, no estaba para visitas. No quería forzar la situación y medio en broma le dije: si ve entrar a un sacerdote piensa que está en las últimas. Su padre me lo confirmó. Hablamos de su situación, dejé mi número teléfono por si querían algo. Pasear un rato, comer con tranquilidad, etc. Es conocido lo duro que es pasar un día, una semana…pendiente de una persona querida en un hospital.
Como vivo en una residencia de universitarios pienso que podía echar una mano algunos de ellos. Tengo la seguridad que ayuda más al sano que visita, hace un favor que al que está enfermo.
Nos despedimos tan amigos. Como sacerdote pido a Dios por él, por la familia…Tu también te puedes unir.
Cuando salí del hospital, me acordé de una de las primeras veces que visitaba a una persona que me había pedido mi presencia. Estaba en la UVI, me pusieron pegas, no querían que entrase “porque lo consideraban poco ético”. Al final todo se arregló…con cierta picaresca.
¿Asusto o no? Mi corta experiencia como sacerdote me dice lo contrario. Es verdad que por la calle te miran. No, se fijan. Mejor, te dan un repaso. Más en un sitio como Valencia donde ir de negro cuando las temperaturas invitan a los colores claros.
Dos ejemplos. Un día acudiendo a visitar a una enferma, al salir de la habitación, me “asaltó” una señora que me estaba esperando. “Le he visto pasara y está mi madre en otra habitación ¿podría venir a atenderla? Aunque no está consciente, le puede dar una bendición…
Otros sacerdotes, tendrán muchas más anécdotas de lo bien recibidos que son por los enfermos. A veces el problema procede de los acompañantes que piensa que se va a asustar…
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Publicado por jorgellop on Marzo 23, 2008

Acabo de leer esta noticia. Me viene a la cabeza, en primer lugar, que para obtener esta cifra “el investigador” ha dedicado unas cuantas horas. Después la duda: ¿puede haber más probabilidades que las 33 citadas? Ni lo voy a intentar…Tu puedes animarte.
Lo importante es llevar bien atada la zapatilla. Eso es lo esencial. Tu como yo lo harás de forma automática. Porque si en algo tan sencillo, que hacemos unas cuantas veces al día, dedicamos sólo unos minutos a elegir una entre 33, descartando unas y otras por distintos motivos llegaríamos tarde a todos los sitios.
En la vida también hay muchas ocasiones para escoger una cosa u otra. En aspectos no tan sencillos como atarse una zapatilla. Lo importante es no equivocarse en lo fundamental, en lo esencial. En el plano espiritual, S. Teresa animando a cumplir la voluntad de Dios, seguir el proyecto que Dios tiene para nosotros, comentaba: quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta.
Hay personas que permanecensiempre en una eterna duda, pasan los días, pasan los años. Por no equivocarse, por no complicarse. Parece más fácil mantener en suspenso las grandes elecciones de la vida. Hay otros que en palabras de S. Josemaría se pasan factura con la “mística ojalatera”: ojala no me hubiera casado, ojala hubiera realizado esos estudios y no aquellos…
El Papa Benedicto XVI hablando de ese miedo a tomar decisiones comentaba en una entrevista: ¿Puedo disponer ya desde ahora de mi vida entera con todos sus imprevisibles acontecimientos futuros? ¿Con una decisión definitiva, no renuncio yo mismo a mi libertad, privándome de la posibilidad de cambiar? Conviene fomentar la valentía de tomar decisiones definitivas, que en realidad son las únicas que permiten crecer, caminar hacia delante y lograr algo importante en la vida, son las únicas que no destruyen la libertad, sino que le indican la justa dirección en el espacio.
Si quieres ver detenidamente los 33 modos: www.fieggen.com/shoelace/lacingmethods
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Publicado por jorgellop on Marzo 21, 2008
Los textos del Vía Crucis de este año son meditaciones encargadas por el Papa Benedicto XVI al Cardenal Joseph Zen Ze-Kiun, obispo de Hong Kong. Muchos hoy lo verán por televisión, otros aprovecharán para meditarlo más despacio en estos días tan especiales en los que Jesucristo murió por nosotros y por nuestros pecados.
Por el contenido del blog he seleccionado un par de estaciones:
SEXTA ESTACIÓN: Jesús es flagelado y coronado de espinas
MEDITACIÓN
La flagelación usada en aquella época, era un castigo terrible. El horrible flagellum de los Romanos arrancaba la carne a pedazos. Y la corona de espinas, además de causar dolores agudísimos, constituía también una burla a la realeza del divino Prisionero, así como los escupitajos y los puñetazos.
Torturas tremendas siguen surgiendo de la crueldad del corazón humano, y las de tipo psíquico non son un tormento menor que las corporales, y frecuentemente las mismas víctimas se convierten en verdugos. ¿Carecen de sentido tantos sufrimientos?
ORACIÓN
No, Jesús; eres tú quien sigues reuniendo y santificando todos los sufrimientos: de los enfermos, de los que mueren llenos de penalidades, de todos los discriminados; pero los sufrimientos que destacan por encima de todos son aquellos sufridos por tu nombre.
Por los sufrimientos de los mártires, bendice a tu Iglesia; que su sangre sea semilla de nuevos cristianos. Creemos firmemente que sus sufrimientos, aunque en un principio pueden aparecer como una derrota completa, traerán la verdadera victoria a tu Iglesia. Señor, otorga la perseverancia a nuestros hermanos perseguidos.
SÉPTIMA ESTACIÓN: Jesús es cargado con la cruz
MEDITACIÓN
La cruz, el gran símbolo del cristianismo, se ha transformado de instrumento de castigo ignominioso en un estandarte glorioso de victoria.
Existen ateos llenos de valor dispuestos a sacrificarse por la revolución: están dispuestos a abrazar la cruz, pero sin Jesús. Entre los cristianos existen «ateos» de hecho que quieren a Jesús, pero sin la cruz. Ahora, sin Jesús la cruz resulta insoportable y sin la cruz no se puede pretender estar con Jesús.
Abracemos la cruz y abracemos a Jesús y con Jesús abracemos a todos nuestros hermanos que sufren y son perseguidos.
ORACIÓN
¡Oh, divino Redentor!, con qué ímpetu abrazaste la cruz, que desde tanto tiempo habías deseado. Ella pesa sobre tus espaldas llagadas, pero es sostenida por un corazón lleno de amor.
Los grandes santos han entendido tan profundamente el valor salvífico de la cruz hasta el punto de exclamar: «O padecer o morir». Concédenos acoger al menos tu invitación a llevar la cruz detrás de Ti. Tú has preparado para cada uno de nosotros una cruz a nuestra medida. Tenemos en la mente la imagen del Papa Juan Pablo II, que sube al «Monte de las cruces», en Lituania. Cada una de aquellas cruces tiene una historia que contar, historia de dolor y de gozo, de humillación y de triunfo, de muerte y de resurrección
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