volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

Mi hijo síndrome de Down ha hecho mi vida más plena

Posted by jorgellop en agosto 9, 2010

Francesc Torrebadella, pionero de la ayuda a niños Down en España, tiene 81 años. Ha sido impresor desde los 14 años hasta jubilarse. Es viudo, hemos tenido cuatro hijos: el mayor,

Marcel · lí, síndrome de Down, ha muerto hace poco a los 50 años. Cuando tenía tres meses, el médico pronosticó que viviría diez años. Mi mujer rompió a llorar…

Cuando salieron de la consulta le dijo a su mujer: “Si a un niño le mimas, se atonta”. Y decidimos darle una educación exigente.

Francesc, nos dice que :

No fuimos consentidores: si Marcel · lí quería algo, tenía que pedirlo, y nombrar cada cosa por su nombre. ¡Acabó expresándose muy bien! Si se comportaba mal, le reñíamos. Si había que castigarle, lo hacíamos. ¡Como a cualquier otro niño! Como a los otros tres hijos que después tuvimos.

Tenía 4 años y estaba viendo la tele, y vino y me dijo: “Padre, en la tele han hablado de los subnormales. ¿Yo lo soy?”. “Sí”, le dije.

Él nunca se había sentido tratado como un bicho raro. ¡Se sentía aceptado tal como era!

 

Lo llevaba a misa, a pasear, a comprar, al canódromo Meridiana, al lado de casa…: allí hizo amigos que acabaron dándole trabajo en las oficinas… ¡Fue muy querido! Casi era el jefe.

 

Sigue preguntando a Francesc, el periodista de la Vanguardia:

¿Cómo era un día de Marcel · lí?

Se levantaba como yo, se hacía la cama, se aseaba, desayunaba, venía aquí, trabajaba…

¿Cómo era Marcel · lí?

Sensato, extrovertido, muy culé, muy educado: desde niño ayudaba a las señoras cargadas con la compra, abría puertas… Siempre decía: “Amar es ayudar a todos sin esperar nada a cambio”. Fue un ejemplo para todos. Fue mi maestro.

¿Qué quiere decir?

¡Gracias a él soy quien soy! Para ayudarle, tuve que espabilar. Y así aprendí materias que no sabía, y me enseñó que nadie es más que nadie, y gracias a él ayudé a otras familias, lo que era otro modo de ayudarle…

 

¿Cómo hubiese sido su vida sin él?

Más pobre, más plana, más insustancial, menos intensa, menos interesante. Mi vida hace 50 años era muy poca cosa…, ¡y hoy vivo entre cientos de amigos, es muy plena!

¿Todo gracias a Marcel · lí?

Conocí a familias que no se atrevían a llevar a su hijo Down a catequesis, a clase, a talleres, a la calle… Y las convencí de que se animaran a sacarlos. Y hoy están encantadas: nos reunimos, nos reímos… Formamos una gran familia de familias, todos amigos y animosos, ¡como a Marcel · lí le gustaba!

Si su mujer y usted hubiesen podido abortar hace 50 años…

Yo creo que no lo habríamos hecho. Hoy, seguro que no: hoy sabemos lo cariñosas que son estas criaturas, son un regalo de amor… Dicen a sus madres lo que otros hijos callan: “Qué bien te queda este peinado nuevo”, “qué guapa estás hoy”… Otro de mis hijos y su esposa adoptaron a Jordi, otro niño Down, mi querido nieto…

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Una respuesta to “Mi hijo síndrome de Down ha hecho mi vida más plena”

  1. mb said

    genial!!!!

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