volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

Un obispo sirve la cena de Navidad e invita a los sacerdotes a privarse de la paga extraordinaria

Posted by jorgellop en diciembre 24, 2011

Mons. Sanz en la Cocina Económica

Es el testimonio vivido por  D. Jesús Sanz, obispo de Oviedo, la Nochebuena anterior:

Me ocurrió el año pasado algo que rompió de alguna manera este paisaje navideño habitual. La Nochebuena fui al comedor social que llevan las Hijas de la Caridad de Oviedo, la popular Cocina Económica. Quise servir la cena junto a los demás voluntarios. Y allí estaban esos hermanos nuestros, preferidos de Jesús y tantas veces prescindidos por la sociedad.

Recuerdo una mesa que quería ser discreta. Era una familia relativamente joven, que vestía normal, los padres y los tres hijos que me clavaban la mirada. Yo servía lo que habían preparado con todo cariño para ellos en la cocina, y lo hacíamos con el respeto de quien da de comer al mismo Dios que se hace hambriento en sus necesitados hijos.
La madre rompió a llorar con discreción. El padre acarició su rostro con inmensa ternura. «Nunca -me aseguraban-hubiésemos creído que cenaríamos una Nochebuena en un comedor así. Somos una familia normal, con una vida normal, que de pronto pasa a la lista del desempleo y no tenemos ya qué vender, qué empeñar, para sacar a nuestros hijos adelante. Creemos en Dios y entre nosotros nos queremos. Gracias por estar con nosotros esta noche, gracias por servirnos esta cena de fiesta y abrirnos esta casa de la Iglesia donde hay calor, comida, amor, donde en medio de la oscuridad de nuestra tristeza se ha encendido la luz de la Navidad».

Yo quedé conmovido. Al llegar a casa, nuestra vida volvió a su normalidad. Ellos volvieron a la suya. Y ambas normalidades… ¡eran tan distintas, aunque era única la Navidad!

Invito a mis hermanos sacerdotes y a cuantos quieran o puedan secundarlo, a que nos privemos de la paga extraordinaria de Navidad en beneficio de quienes no tienen paga ordinaria desde hace tantos meses. Es un humilde gesto de solidaridad cristiana, que mirando el gesto de Dios que se hizo hombre de veras, nos permite compartir en algo el dolor y la necesidad de tantos hermanos.

La Navidad es recuerdo vivo de cuanto Dios hizo y hace por nosotros. Testimoniemos así, quien buenamente pueda y quiera, que hay hambrientos, desnudos, parados, sin techo, en los que Dios nos espera en un belén viviente en donde sufren nuestros hermanos, y en donde Él los abraza con el abrazo nuestro.

Fuente: ALFA Y OMEGA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: