volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

La “canguro” (cuidadora) de Jesús

Posted by jorgellop en diciembre 25, 2011

Me lo dijo una niña. Es el modo que tenía de hacerse amiga de Jesús Niño. Estos tiempos de Navidad nos permiten hacer niñadas, ahí va un cuento con la cuidadora de Jesús.

María y José tienen una fiesta y tienen que salir de Nazaret. Es una boda. Comienza al mediodía y puede alargarse hasta la noche. No saben con quién dejar a Jesús que es un Niño muy pequeño.

Piensa en ti porque tú en Nazaret tienes fama de ser la mejor canguro del pueblo. Todo el mundo se fía de ti. Vienen a buscarte y sólo poder ayudar a María a la que conoces por otros, te motiva.

Has quedado con Ella en aparecer cuando el sol esté en lo más alto del Cielo.

Cuando entras en la casa. Te das cuenta de cómo está todo de ordenado. No parece tu habitación. Hasta te da vergüenza, con la confianza que tienen en ti, que se asomen a la puerta de tu habitación.

María me va diciendo lo que hace ella para cuidar bien a Jesús. Me enseña donde están los pañales, dónde la comida que le tengo que dar a media tarde…

Veo que María se fía de mí pero no quiere que pase un mal rato porque no encuentre las cosas. Pero se ha hecho tarde  y José le recuerda que tienen que irse.

Ahora Jesús y yo solos. Es todo para mí. Me acerco a la cuna donde está y le hago guiños. Saco y meto la lengua…Veo que le gusta cada vez que guiño un ojo porque el se ríe.

No me resisto y lo tomo en brazos. Le empiezo a cantar. Sé que no tengo buena voz pero al Niño sí que le gusta.

Lo vuelvo a dejar porque me cansa tenerlo en brazos. Me siento pero no estoy mucho tiempo así. He cogido la bolsa donde he traído juguetes de madera, cosas de metal…Se las enseñó y con rapidez me coge de la mano un pequeño burro, se lo acerca a los ojos y lo empieza a chupar…Eso no me gusta y se lo quito. El llora y yo se lo vuelvo a dar.

Pasamos un buen rato juntos.

En un momento pasa por mi cabeza el pensamiento de coger al Niño y llevarlo a mi casa. Es un Niño superchulo. No conozco otro como Él. Como es imposible, ahora lo que intento es disfrutar de Él, todo lo que puedo…

Me cuesta por eso, como me ha dicho María y me ha recordado José, dejarle dormir un rato. Porque me gustaría seguir bailando con Él, cantándole…Hasta le he puesto en el suelo sobre una alfombra de esparto y nos hemos revolcado…El me intenta agarrar y yo no me dejo…

Llega la hora de darle de comer, pruebo la comida como he visto hacer tantas veces por si está caliente. Está en su punto. Tengo miedo de mancharle porque su Madre lo tiene superlimpio.

Se vuelve a dormir otra vez.

Se vuelve a despertar y se pone a llorar. Al principio, no sabía porque lloraba. ¿Le dolerá algo? Hambre no puede tener porque se lo ha comido todo. Qué le pasara. Qué le pasará. Me pongo a pensar todo lo que su Madre me ha dicho…y ya sé lo que le pasa…Es que está sucio y tengo que cambiarle de ropa.

Y si lo hago mal, y si no sé como hacerlo…

Me pongo a cambiarle de pañales. No lo he hecho muchas veces en otras casas. Yo soy una manazas. Mi hermana mayor que se mete mucho conmigo porque está pava: dice que en vez de manos, tengo muñones.  Así se lo he dicho a María que me lo ha explicado hasta tres veces cuando ha visto que no me enteraba mucho…He visto que cuando Ella lo hacía, no dejaba de mirar al Niño. Yo intento hacer lo mismo y Jesús se deja…

Son muchas más las cosas que pasaron en esas horas. Todas supernormales. Pero este Niño tiene algo que no tienen otros. No me digas qué porque si lo conoces, tu misma lo averiguarás.

Oigo voces fuera. Han vuelto María y José. A mí se me ha pasado el tiempo volando. Al entrar después de saludarme con mucho cariño como si fuese uno más de esa familia,  me han preguntado cómo estaba Jesús, si había comido, dormido…Si estaba cansada, si yo había comido algo…Nadie en otros trabajos como canguro me había preguntado estas cosas, ni me había tratado tan bien. En esa casa hay algo especial, es el mismo comentario que me había hecho mi madre cuando le había dicho donde iba. ¡Qué bien se está allí!

Me quieren pagar algo. En otras casas suelo coger el dinero que me den. En mi casa no nos sobra. Son pocos euros. Pero hoy me he defendido porque les he dicho que iba a cobrar de otra manera.

Les he pedido poder visitar todos los días a Jesús. También les he dicho que nunca avisen a otra canguro o cuidadora porque yo siempre seré la primera la lista.

Ahora soy uno más de la casa de Nazaret. Todos los días después de salir del cole. Paso por casa de María y José para estar con Jesús. Yo tengo algún hermano pero no es lo mismo.  Los que tengo son unos pesados. Todos los días pienso en esos momentos que paso en esa casa. Mi madre que otras veces me ha dicho que vuelva pronto del cole porque hay mucho que hacer, me deja ir. ¿Sabes por qué? Porque esas visitas me han cambiado. Ahora soy mejor. Ahora quiero parecer me a María en todo y sobre todo en cómo trata a su Hijo.

Quieres saber en que he cambiado. He aprendido de María mucho como habla, como sirve a José, como escucha a esa vecina que es superchismosa y que yo no soporto como otras personas del pueblo. Quieres saber más cosas…No puedo hacerlo porque sería muy largo además estas cosas hay que vivirlas.

Ese es mi problema

 ¿Puedo contar esto a mis amigas? Tengo mis dudas. Seguro que quieren apuntarse…Yo lo quiero todo para mí. Yo le llamo mi Jesús.

Pero no quiero ser egoísta y quiero que las demás aprendan a conocer, a querer a Jesús…Quiero que para ellas también sea su Jesús.

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