volver a nacer

Sentido del sufrimiento y del dolor. El valor positivo de la enfermedad

En un semáforo

Posted by jorgellop en junio 11, 2015

En un paso de peatones me espera a que pase un hombre. El no se mueve del semáforo. Sólo me pide con breves palabras si puedo rezar por Elena. No me dice nada más, le ha valido la presencia de un sacerdote para volcar en él la preocupación.

Yo hago lo mismo al día siguiente. En la Misa donde están presente chicas de 14 y 15 años les transmito la petición de oración.

Pasan los días y casi en el mismo sitio, me vuelvo a encontrar con ese hombre.

-¿Cómo está Elena?

Me responde que siga  rezando y que Dios me bendiga.

Cerca, tan cerca que escucha todo, está una de las asistentes a la Misa en la que pedí por Elena.

-Este es el que le pidió oraciones por la chica…¡Qué fuerte!

Sí, Elena nunca sabrá las personas que han pedido por ella, por sus necesidades que para mí siguen siendo, al día de hoy,  desconocidas.

A esto le llaman una cadena de oraciones.

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